miércoles, 15 de abril de 2009

NECRÓPOLIS DE CARMONA



El descubrimiento y las excavaciones de la Necrópolis de Carmona acaecen a finales del siglo XIX, gracias a la iniciativa de Juan Fernández López y del arqueólogo inglés Jorge Bonsor.

El uso de la Necrópolis se sitúa en torno al siglo I y II. El ritual de enterramiento más frecuente era la incineración. Los cadáveres eran incinerados en quemadores excavados en la roca donde se colocaba la pira. En ocasiones, estos quemaderos se utilizaba también como enterramiento, depositando las cenizas en la fosa, que se cubría con sillares, ladrillos o tégulas. Una vez cubierto de tierra, se colocaba una estela para indicar el lugar y el nombre del difunto.

Urnas mortuarias utilizadas para guardar las cenicas después de una incineración.El mausoleo colectivo, formado por una cámara subterránea, de carácter familiar, es el tipo de enterramiento más generaliza de la Necrópolis de Carmona. Se accede a él por un pozo escalonado. La cámara suele ser cuadrangular, con un banco que recorre la parte inferior de las paredes, donde se colocan las ofrendas y sobre el que se abren los nichos. En algunas cámaras quedan las huellas de las puertas que la cerraban, otras debían de cerrarse con una losa. La parte externa de los enterramientos debía de estar con cipos, estelas o túmulos y otras construcciones de las que no se han conservado testimonios, dado que la Necópilos ha llegado hasta nuestros días en muy mas estado de conservación. Para ocular la tosquedad de la roca, las tumbas se decoraban. La Necrópolis es uno de los yacimientos de la Península que conserva mayor número de pinturas.

FUENTE: http://www.sol.com/es/modulo.asp?IdContenido=228&IdPoblacion=13

No hay comentarios:

Publicar un comentario